Ayuda a otros durante una crisis de ansiedad

  1. Dile a la persona que vas a intentar ayudarle y dirígela a sentarse en un lugar tranquilo y alejado de otras personas, estímulos, ruidos… que puedan resultar desagradables o que le originen la ansiedad. 

  2. Acércate despacio y de frente a ella. Haz contacto visual, mirándola a los ojos y pidiéndole que te mire a ti también. Colócate a su misma altura o ligeramente por debajo. 

  3. Si no conoces a la persona o no tienes mucha confianza con ella, en un primer momento no establezcas contacto físico cogiéndole las manos o tocándole otra parte del cuerpo.

  4. Pídele permiso para tocarle, si te lo concede establece contacto físico cogiéndole el antebrazo o manos con suavidad.

  5. Si la conoces y tienes cierta confianza puedes cogerle de las manos o del antebrazo de manera suave y decidida.

  6. Explícale que está respirando muy deprisa. Pídele que respire siguiendo tus indicaciones, que se fije en ti y haga lo mismo que tú.  

  7. Anímale a tomar aire por la nariz despacio, contando hasta tres (1 … 2 … 3…).

  8. Pídele que retenga el aire durante unos segundos, contando de nuevo hasta tres (1 … 2 … 3…). de manera pausada. Haz lo mismo tú también acompañándole.

  9. Suelta el aire junto con ella otra vez, despacio y contando hasta tres (1 … 2 … 3…).

  10. Durante el ejercicio, dile que lo está haciendo muy bien, que lo está consiguiendo, transmite calma y tranquilidad.

  11. Repite el ejercicio tantas veces como sea necesario, hasta que la persona se sienta más calmada y la respiración sea más pausada.

  12. Pregúntale si se va encontrando mejor con frecuencia.

  13. No te preocupes ni te agobies si no lo hace perfectamente bien y sigue por completo tus indicaciones, lo importante es que se centre en intentar hacer el ejercicio.
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